"Experimenté a Dios como nunca antes en mi vida"

Cuando el joven se va de Togo, llevaba su equipaje lleno ante todo de confianza en Dios. En Alemania no sólo encuentra un lugar donde estudiar, sino también una nueva patria para su fe. La historia de Yaovi Ayivi.

Todo comenzó con un certamen: como mejor alumno de un curso de alemán, Yaovi Ayivi obtuvo en la primavera de 2013 una beca del Instituto Goethe. Viajó a Alemania por cuatro semanas. Desde entonces su deseo era continuar en Alemania sus estudios de Informática de Gestión. Sin embargo, "para poder solicitar una visa de estudiante se necesita poder comprobar su financiamiento, lo que significa tener una cuenta bancaria con 8000 euros de crédito. Eso no lo teníamos".

"Hacer lo mío y confiar en Dios"

Yaovi creció en un pueblo al sudeste de Togo. "Mi papá tiene tres mujeres y 14 hijos en total. Así, yo tengo tres hermanos y diez medio hermanos". La poligamia está difundida en Togo, sobre todo en los pueblos, informa Yaovi y cuenta sobre conflictos: "En otras familias vi muchas veces cómo se pelean los hermanos por el patrimonio de su padre, es más hasta se matan entre ellos para obtener la herencia. Felizmente en la familia de mi padre no es así".

La fe en Dios cumple un papel importante en su casa paterna que lleva la impronta de la fe católica: "De niños aprendimos así: con mis propias fuerzas yo no puedo conducir mi vida, sólo Dios puede hacer todo. Yo debo hacer lo mío y confiar en Él".

El padre de Yaovi, que tiene plantaciones de arroz y de maíz, no fue a la escuela y hasta el día de hoy no puede leer. Pero su gran deseo fue que todos sus hijos recibiesen formación escolar. Pocas semanas después del regreso de Yaovi de Alemania, su familia tuvo que cambiar de lugar de residencia. Recibiría por ello un resarcimiento económico. De ese dinero, el padre abrió para su hijo una cuenta bancaria posibilitándole presentar la solicitud para obtener una visa de estudiante.

"Cómo se abren nuevos caminos"

Cuando Yaovi llegó a Alemania el 1º de noviembre de 2013, se constató que su permiso ya no era válido. Se tuvo que inscribir nuevamente. Encontró el apoyo de un compatriota en Wiesbaden y también una vacante en la Universidad de Maguncia. No obstante, todo comienzo es difícil, dice informando sobre exámenes de ingreso, trámites ante las autoridades y necesidades de dinero.

Su anfitrión concurría a la Iglesia Nueva Apostólica. "Y entonces fui con él. Iglesia es Iglesia, pensaba yo. Quería experimentar la cercanía de Dios". Desde el principio se sintió bien: "Todo fue así como lo que yo buscaba, y comencé a concurrir regularmente. Desde que fui a los Servicios Divinos nuevoapostólicos, experimenté a Dios como nunca antes en mi vida".

Después de cuatro meses en Wiesbaden, Yaovi ya no tenía dónde quedarse: "No sabía dónde dormir". Pero Yaovi no se acobardó: "Todo lo que Dios hace, está bien para mí. Y yo experimento una y otra vez, cómo se abren nuevos caminos". Una hermana en la fe proveniente de Gabón le ayudó a buscar vivienda y en la posterior mudanza. "Hasta hoy ella me apoya".

"Son para mí milagros de Dios"

En el verano boreal de 2015, Yaovi Ayivi expresó el deseo de ser adoptado en la Iglesia Nueva Apostólica. El 30 de agosto de 2015 recibió junto a una docena de almas el Sacramento del Santo Sellamiento. "En la mañana antes de ese Servicio Divino oré a Dios y le dije: 'En algún momento también quiero difundir tu palabra'". Apenas tres semanas después el Evangelista de Distrito le preguntó si quería aceptar un ministerio.

El 22 de octubre de 2015, el Apóstol Opdenplatz ordenó al hermano Ayivi en el ministerio de Diácono. ¿Qué significa para él ser Diácono? "Quiero agradecer a Dios. Servir a Dios, anunciar su palabra, era y es mi gran deseo. Esto me permite experimentarlo aún más intensamente".

"Sin Dios no hubiese aguantado estar tan lejos". Muchas veces siento nostalgia y extraño mucho a mis padres. Una hermana en la fe mayor le ofreció una habitación en su casa y lo adoptó como a un hijo. "Estos son para mí milagros de Dios. Los sé apreciar y agradezco a Dios por su ayuda".

¿Y cómo son sus planes para el futuro? "Mis estudios son muy importantes para mí. No quiero defraudar la confianza de mi padre", dice el Diácono Yaovi Ayivi y agrega: "No sé lo que pasará mañana. Confío en Dios y tomo todo de su mano. Él hace todo bien".

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Dinara Ganzer, Andreas Rother
19.09.2016
Togo, Alemania, internacional, vida en la comunidad, personalidades