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Siete etapas en el camino hacia Jesús

21 01 2026

Autor: Andreas Rother

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No basta con decir que “sí”. Quien quiera estar más cerca de Jesús debe ponerse en camino, paso a paso: el mapa de ruta de un Servicio Divino con el Apóstol Mayor.

“Me gusta”, dijo el Apóstol Mayor Jean-Luc Schneider, “una imagen muy hermosa del obrar salvífico del trino Dios”. Abraham representa a Dios, el Padre, su hijo Isaac a Jesús y el criado al Espíritu Santo.

El 7 de diciembre de 2025 en Eberbach (Alemania) se abordó el camino de una novia hacia su novio. El Servicio Divino se basó en la palabra bíblica de Génesis 24:58: “Y llamaron a Rebeca, y le dijeron: ¿Irás tú con este varón? Y ella respondió: Sí, iré”.

El contexto resumido: Al igual que el criado –tradicionalmente identificado con Eliezer– corteja a Rebeca como novia para el hijo, la bendice y le muestra la gloria de la casa de su señor, así obra también el Espíritu Santo. Él llama a la fe en Jesucristo, da testimonio de la belleza del reino de Dios, equipa a los creyentes con dones especiales y plantea la cuestión de la decisión.

“Y nosotros decimos: ‘Sí, quiero pertenecer a la novia de Cristo. Quiero entrar en el reino de Dios’”. Y “entonces comienza el viaje”, explicó el Apóstol Mayor y enumeró toda una serie de etapas en el camino hacia el Novio.

Tomar distancia: “Al igual que Rebeca, primero debemos abandonar la antigua tierra”. Y eso significa tomar distancia de todo lo malo. “El mal vive en nosotros y, por eso, es realmente un trabajo constante negarnos a nosotros mismos y superarnos. El camino es largo; no nos rindamos”.

Establecer prioridades: “Mi prioridad es mi salvación. Necesito tiempo. Tiempo para la oración, tiempo para el Servicio Divino, tiempo para mi propia salvación, tiempo para Dios, tiempo para mi prójimo”. No hay que malgastar el tiempo y la energía en cosas inútiles. “No tengo que tenerlo todo, no tengo que experimentarlo todo, no tengo que vivirlo todo, no tengo que saberlo todo”.

Confiar: La joven y hermosa Rebeca siguió al hombre desconocido a un país extranjero. “Simplemente tuvo que confiar en él y dejarse guiar. Sí, amados hermanos, nosotros tampoco hemos visto aún la patria y debemos confiar plenamente en Dios y en el Espíritu Santo, aunque a veces el camino que debemos recorrer nos parezca muy extraño. ¡Confía en Dios! Él es fiel”.

Perdonar: “Queremos avanzar, queremos asemejarnos cada vez más al Señor”. Y esto incluye la exigencia de Jesús de perdonar como Él perdona. “¿Cuántas veces? Setenta veces siete. ¿Al mismo por lo mismo? Este viaje es muy arduo”. Pero “esto forma parte de estar cada vez más cerca del Señor. Perseveremos en el perdón”.

Servir: “Muchas personas están dispuestas a colaborar, quieren participar, quieren trabajar”. Pero servir es algo diferente: “Otro es el que decide quién, qué, dónde y cuándo hacerlo. Tú haces lo que Dios te pide y, a cambio, no recibes ninguna recompensa, ningún agradecimiento, ningún reconocimiento, ningún elogio; eso es servir. Eso es lo que hizo Jesucristo. Colaborar está bien, pero servir es mejor”.

Soportar las adversidades: “Cuando estás del lado de Jesucristo, no siempre te admiran. A veces el mundo no nos entiende y, a veces, cada vez más a menudo, nos damos cuenta de que en realidad estamos en el lado equivocado de la calle; todos van en la otra dirección. Nosotros hacemos lo contrario, seguimos al Señor Jesús. Y entonces no siempre te elogian, a menudo te critican y a veces incluso te atacan. Eso forma parte del seguimiento”.

Amar como Cristo: “Jesús ama a cada persona sin condiciones, sin límites. Eso no significa que yo ame a cada persona como amo a mi esposa, a mis hijos. No se trata de una emoción”. Sino que “es mi deseo sincero, mi deseo más entrañable, que incluso aquel que es completamente diferente reciba la misma salvación que yo. Eso es el amor de Dios”.

“Estas son las etapas de nuestra preparación”, concluyó el Apóstol Mayor. “Estamos en el camino, hemos escuchado el llamado de Dios y hemos respondido. En este camino queremos estar cada vez más cerca del Señor, no nos detengamos y avancemos paso a paso hacia Él”. Por lo tanto, el lema es: “Adelante, hacia el Señor”.

21 01 2026

Autor: Andreas Rother

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