El templo no es solo un lugar: es la Iglesia de Cristo. Está abierto a todos y destinado a la oración. Sin embargo, no todos son conscientes de ello; el Apóstol Mayor nos lo aclara.
100 metros de altura, las rodillas temblorosas y luego la caída libre: a veces, la vida se siente exactamente así. Pero Dios confía más en el ser humano de lo que este confía en sí mismo. Y Él ayuda.
Un profeta en huida, cuervos como proveedores y un Dios en quien se puede confiar. El Apóstol Mayor destaca cinco enseñanzas del acontecimiento ocurrido junto al arroyo de Querit, que en conjunto muestran una verdad fundamental.
Recibir la salvación, difundir el Evangelio, repartir bendición y recargar energías: los Servicios Divinos dominicales de septiembre muestran una fe que nos impulsa hacia adelante.
En estos tiempos, los espíritus malignos que siembran miedo y discordia están especialmente activos. Sin embargo, quienes tienen fe pueden defenderse. Un Servicio Divino con Apóstol Mayor destaca tres fuerzas que se oponen a estas influencias.
Desde el abismo no hay salida por nuestras propias fuerzas. Pero Dios nos tiende la mano. “Porque en Jehová hay misericordia, y abundante redención con él”: el Servicio Divino basado en Salmos 130:7.
Honrar al padre y a la madre: cuántas veces se ha abusado de este mandamiento, en detrimento de los más vulnerables. Una lectura atenta de la Biblia revela que este mandamiento no es una calle de sentido único.
La palabra puede resultar desconocida. Sin embargo, el concepto es bien conocido: el Espíritu Santo obra en la Iglesia. Cómo, cuándo y dónde: esto es lo que pone de relieve una carta doctrinaria reciente.
Las tormentas de la vida son poderosas: oscuridad, viento en contra y remar en vano. Pero Jesucristo nunca pierde de vista a los suyos y hoy más que nunca puede andar sobre las aguas.
“Bienvenido a la plataforma de e-learning de la Iglesia Nueva Apostólica Internacional”. Así es como da la bienvenida nac.academy a los usuarios. Solo se necesita una dirección de correo electrónico para comenzar. Tras completar la miniserie, aquí un resumen de los contenidos tratados.
Un pequeño detalle en una imagen antigua desata un gran enigma —y habla de una invitación dirigida a cada uno—: la reflexión tomada de un Servicio Divino con el Apóstol Mayor.
¿Qué vestimenta usan los cristianos? ¿Dónde se puede comprar? ¿Cuánto cuesta? La respuesta del Apóstol Mayor sorprende: “Ya está lista, vestíos con ella”.
Jesucristo realmente tenía un estilo propio para predicar. Decía las verdades más profundas con las historias cotidianas más sencillas y breves. Sin embargo, para comprender el misterio y el mensaje que había detrás de las parábolas, a la mayoría de las personas les faltaba algo.
De la imagen del templo a la Iglesia de Cristo: la presencia de Dios, los Apóstoles y la unidad son sus características, y de eso tratan los Servicios Divinos dominicales de agosto.
Tristeza, vacío interior, preocupación: el anhelo por alegría es grande. El Apóstol Mayor nos revela dónde está la clave para encontrar la verdadera alegría y qué se interpone en el camino.
El principio de vida de Jesús: ¡levantar a los seres humanos! Tanto entonces como ahora, Cristo nos tiende la mano, nos ayuda a levantarnos y nos anima a ser nosotros mismos la luz en la vida cotidiana.
¿Cómo se llega al cielo? O, dicho de otro modo: a la armonía perfecta. Cómo no se debe hacer, nos lo muestra el hermano del hijo pródigo. Y un Servicio Divino con el Apóstol Mayor nos muestra cómo se debe hacer.