Ganar personas para Cristo es el objetivo común de la Comunidad de Trabajo, que ahora ha crecido al incorporar a la Iglesia Nueva Apostólica como miembro con pleno derecho.
Desde principios de mes, la Iglesia Nueva Apostólica es miembro con pleno derecho de la Comunidad de Trabajo de las Iglesias Cristianas (ACK) en Alemania. Había presentado la solicitud de admisión el año pasado. Y era necesaria la aprobación por escrito de los otros 20 miembros con pleno derecho que había hasta entonces.
Con la recepción de la última carta a fines de junio quedó claro que el “sí” fue unánime. La finalización oficial del procedimiento tendrá lugar en septiembre con un Servicio Divino en la Iglesia Nueva Apostólica de Prenzlauer Berg, en Berlín. Las reacciones oficiales al respecto se pueden consultar en el comunicado de nak.org.
La pregunta de nac.today es, sin embargo: ¿por qué se hace esto?
Una voz en el coro de los cristianos
“Somos conscientes de que todos somos cristianos”, había explicado ya a mediados de 2013 en una entrevista el Apóstol Mayor Jean-Luc Schneider, quien por entonces recién había sido ordenado. “Debemos luchar juntos por el Evangelio; la voz del Evangelio también tiene que hacerse escuchar en la sociedad actual, y por eso y en eso trabajamos juntos”.
“Creemos que es bueno que los cristianos unan sus esfuerzos para hacer audible este llamado. Por esta razón, nos comprometemos con el movimiento ecuménico”, explicó también el Apóstol Mayor Schneider en la parte espiritual de la última asamblea de Apóstoles de Distrito —la última de su período ministerial activo—. “Nuestro objetivo común es que las personas vengan a Cristo”.
El Apóstol Mayor Fehr fue el primero en dar el paso
No es, ni mucho menos, el primer Apóstol Mayor que aborda este tema. El impulso oficial lo dio su antecesor Richard Fehr, cuando fundó en 1999 el grupo de proyectos “Ecumenismo”.
Desde 2001 se mantienen conversaciones periódicas entre la Iglesia Nueva Apostólica y la ACK en Alemania a nivel regional, y desde 2008 a nivel nacional. Desde abril de 2019, la Iglesia Nueva Apostólica formaba parte de la ACK como miembro invitado.
También en otros países europeos, la Iglesia Nueva Apostólica se cuenta entre las Iglesias comprometidas con el ecumenismo. Así, en los Países Bajos, Luxemburgo, Suiza y Austria existen las correspondientes cooperaciones o membresías, desde el ámbito local hasta el nacional.
Se ha mantenido la identidad y se han aportado impulsos
El Apóstol Arne Herrmann, responsable de ecumenismo en la Iglesia Nueva Apostólica Internacional, es consciente de que este tipo de actividades pueden suscitar reservas entre los miembros de la Iglesia. “No hemos renunciado a nuestra identidad, sino que hemos hecho nuestros aportes”, afirma al repasar los más de 25 años de trayectoria.
Al fin y al cabo, el Catecismo enseña que el ministerio de Apóstol está destinado a toda la Iglesia de Cristo. Y con la expectativa del inminente retorno de Cristo y la salvación para los difuntos, hay temas suficientes para el diálogo teológico.
Que el camino aún no ha llegado a su fin, sobre todo a nivel internacional, quedó evidente hace cuatro años, cuando el Consejo Mundial de Iglesias se reunió por primera vez en Alemania. Participar a este nivel era algo que la dirección de la Iglesia aún había rechazado en la década de 1960. Y en 2022, la Iglesia Nueva Apostólica envió una delegación oficial, hasta ahora con estatus de observador.
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