Color del sitio web:

apostles.today faith.today

Un vistazo al armario de Dios 

agosto 5, 2026

Autor: Sophie Berg

Imprimir
Escúchalo

¿Qué vestimenta usan los cristianos? ¿Dónde se puede comprar? ¿Cuánto cuesta? La respuesta del Apóstol Mayor sorprende: “Ya está lista, vestíos con ella”. 

Para el Servicio Divino para la juventud del sábado 6 de junio de 2026 en Luanda (Angola), el Apóstol Mayor Helge Mutschler eligió el pasaje bíblico de Colosenses 3:12: “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia”. 

Vestimenta vieja versus vestimenta nueva 

El contexto de la palabra es interesante, ya que el Apóstol Pablo escribió la epístola a la comunidad de Colosas. Esto fue necesario porque los hermanos de allí no se comportaban como debían: la mentira, el engaño y las disputas marcaban su vida cotidiana. Pero ¿qué debía escribir? 

Colosas era en aquella época un “centro de la moda”. Allí se teñían telas y se fabricaba y vendía vestimenta. Por eso, el Apóstol les sugirió la siguiente imagen en su epístola: “Deben quitarse y despojarse de sus malas conductas como si fueran un vestido viejo; mejor aún, deshacerse de ellas”. Además: “Vestíos con las nuevas conductas —tal como se comportan los cristianos— como si fueran una vestimenta nueva, como si fueran una vestimenta hermosa”. A veces resulta difícil quitarse una prenda vieja y dejarla a un lado. Algunos no tienen nada más que ponerse, otros están apegados a su prenda favorita. 

“Es difícil con la vestimenta nueva”. Algunos tienen la difícil tarea de elegir, ya que hay tantas creencias diferentes, corrientes de pensamiento y consejeros. “Es muy sencillo, cristianos: nos vestimos como Cristo”. Algunos no pueden permitirse vestimenta nueva, es demasiado cara. “Las vestiduras de Dios, las vestiduras de nuestro Señor Jesucristo no cuestan dinero”. Y lo mejor: “Ya están en tu ‘cajón’ desde el Bautismo y el Sellamiento”. Porque “con el don del Espíritu Santo, Dios ha llenado este cajón con estas vestiduras”. Solo hay que darle espacio al Espíritu Santo para que se manifieste. “Abre el armario, saca la vestimenta y vístete”. 

Las vestiduras de Cristo 

“Ahora echemos un vistazo a nuestro armario”, invitó el Apóstol Mayor Helge Mutschler. ¿Qué hay allí? 

Entrañable misericordia: A veces está de moda ser “genial”, pasar de largo junto a alguien porque no te interesa. A Jesús se le partió el corazón y se le revolvió el estómago cuando vio cómo la viuda de Naín llevaba a su único hijo a la sepultura. “Simplemente ponte eso y mira a tu alrededor, a tus vecinos, a tus amigos, donde haya necesidad, y ten compasión”. 

Benignidad: “Amor en acción”. Esto significa escuchar, hablar bien en lugar de calumniar, integrar en lugar de excluir, acompañar, compartir, orar, edificar y dar gracias. “Si te pones esta prenda, te pondrás en acción y harás el bien a otras personas”. 

Humildad: El Señor Jesús era humilde. Vivió en el cielo y vino voluntariamente a esta tierra, donde hay dolor, muerte, traición y odio, y llegó hasta la cruz. “Por favor, ponte esta prenda e inclínate ante cada persona”. Debemos procurar considerar a los demás por encima de nosotros mismos y engrandecerlos. 

Mansedumbre: A Jesús lo escupieron, lo golpearon y lo azotaron. Sin embargo, le pidió perdón a su Padre por esas personas. “Ponte esta prenda, y ya no devolverás los golpes cuando te ataquen”. 

Paciencia: Pedro ya no confió en Jesús cuando anduvo sobre las aguas, y más tarde lo traicionó. En ambos casos, Jesús actuó con indulgencia hacia los errores, tendió la mano a Pedro y le preguntó si lo amaba. “Tratemos a todos con benignidad, aunque cometan errores y perdonemos”. 

“Las prendas ya están todas allí, solo tenemos que ponérnoslas”, instó el Apóstol Mayor. Aunque las prendas aún sean “demasiado grandes”, “no importa, póntelas de todos modos”, porque “crecerás hasta que te queden bien”. Y cuando venga el Señor Jesús, “nos mirará y dirá: ‘Mi amada novia, qué hermosa te ves’. Entonces se verá como un traje o un vestido perfecto, hecho a medida”. 

agosto 5, 2026

Autor: Sophie Berg

Imprimir