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Cómo la fe convierte al león en un gatito

agosto 26, 2026

Autor: Andreas Rother

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En estos tiempos, los espíritus malignos que siembran miedo y discordia están especialmente activos. Sin embargo, quienes tienen fe pueden defenderse. Un Servicio Divino con Apóstol Mayor destaca tres fuerzas que se oponen a estas influencias.

“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe”. De 1 Pedro 5:8-9 procedía el pasaje bíblico para el Servicio Divino del 28 de junio de 2026 en Limete, Kinshasa (República Democrática del Congo).

El doble ataque

La epístola de Pedro está dirigida a los primeros cristianos de Asia Menor, que sufrían hostilidad y persecución. Compara la situación con un rebaño amenazado por un león rugiente.

El texto atribuye dos características a la bestia, que representa al maligno: es el adversario (en griego: antidikos) que acusa a los seres humanos ante Dios. Y es el diablo (diabolos) que quiere sembrar el pánico para dispersar al rebaño y devorar a los animales aislados.

“¿Qué es para nosotros hoy el león rugiente?”, preguntó el Apóstol Mayor Helge Mutschler.

Cómo ruge hoy el león

Por un lado, está el acusador con sus reproches de adentro y de afuera: “Mírate, fíjate en lo malo que eres. Eres un pecador”. Y: “Mira lo que está pasando en el mundo. Si ese Dios en el que crees existiera de verdad, tendría que cambiarlo todo”.

Y, por otro lado, está el diablo, que quiere sembrar inquietud, tanto en la vida de cada persona como en la comunidad y la sociedad. “Él quiere causar diferencias y divisiones”.

Pero: “La palabra de la Biblia es muy reconfortante y nos ofrece tres estrategias para enfrentarnos al león que ruge”, subrayó el Apóstol Mayor.

La primera defensa: la visión clara

La primera medida de defensa: “Sed sobrios”. Y eso significa: “Sed realistas”. Por un lado, en lo que se refiere a nosotros mismos: “Como oveja, necesitas al Pastor, Jesucristo. Como oveja, necesitas al rebaño”.

Y, por otro lado, hay que ser realista respecto al león: “El diablo anda merodeando, como un león rugiente. No es un león rugiente. Solo está montando un espectáculo. Es un don nadie absoluto que, por sí mismo, no posee ningún poder. Solo tiene el poder que nosotros le damos”.

Lo decisivo es: “Solo hay un león verdadero, y ese es el León de Judá, Jesucristo”.

La segunda defensa: levantarse

La segunda estrategia de defensa: “Velad”. A veces uno duerme en sus pecados: “Eso lo hacen todos”. O en la comodidad: “Yo necesito mi energía para mí mismo. No puedo ocuparme de mi prójimo”.

Pero el mensaje de hoy es: “Velad”, instó el Apóstol Mayor. “Levantaos, venced al pecado y ocupaos de vuestro prójimo”.

La tercera defensa: permanecer unidos

Baluarte número tres: “Resistid firmes en la fe”. Esto significa: “Permaneced junto al Pastor, Jesucristo. Y tengo que decirlo: permaneced junto a los perros pastores. Estos son nuestros portadores de ministerio y nuestros Apóstoles”.

Y, por supuesto: “Permaneced en el rebaño. Permanezcamos unidos. Enfrentémonos a ese león rugiente. Y clamemos juntos contra él: ‘Nosotros tenemos fe’”.

“¿Qué puede hacer un león que ruge si actuamos tal como dice el pasaje bíblico?”, concluyó el Apóstol Mayor Mutschler. “Si nos mantenemos junto a nuestro Pastor y permanecemos unidos como rebaño, el diablo no tiene ninguna oportunidad. Solo le queda dar media vuelta y marcharse”. 

agosto 26, 2026

Autor: Andreas Rother

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