No, en realidad él no quería componer otra obra más. Pero su Apóstol de Distrito opinaba lo contrario: John Rodriques cuenta la historia del himno de cierre de Pentecostés 2026.
“Spirit Renewed” (“Espíritu renovado”) es el título de la obra con la que concluyó el Servicio Divino de Pentecostés 2023 en Ciudad del Cabo. Desde entonces, la obra ha entusiasmado a decenas de miles de personas y se ha convertido en el himno universal de Pentecostés entre los cristianos nuevoapostólicos.
Ahora, pues, en Pentecostés 2026, con motivo de su pase a descanso ministerial, el Apóstol Mayor Jean-Luc Schneider deseaba volver a Sudáfrica. ¿Habría una vez más un nuevo final para el Servicio Divino? Para el compositor de “Spirit Renewed”, John Rodriques, director del departamento de música de la Iglesia Nueva Apostólica África del Sur, eso no era imprescindible; para el Apóstol de Distrito Peter Lambert, en cambio, sí lo era.
La búsqueda del tono adecuado
En realidad, Rodriques quería empezar antes que la última vez —entonces, el coro y la orquesta tuvieron apenas seis semanas para ensayar la nueva obra—. Pero de ese buen propósito no salió gran cosa que el temor a decepcionar que le dificultó el inicio del trabajo, como admite en una entrevista con nac.today.
Y entonces, tras algunas oraciones y un proceso de lucha interior, llegó la inspiración: “Send forth Your Spirit” (“Envía tu Espíritu”) es el título de la nueva obra. El texto se basa fundamentalmente en Salmos 104, concretamente en los versículos 30, 31 y 35. La música tiene una gran variedad de fuentes culturales.
Siempre de tres en tres: estrofas, temas, coros, universos sonoros
La obra cuenta con tres estrofas, cada una con un carácter propio, tanto en el contenido como en lo musical. Las distintas partes se unen mediante un estribillo. La primera estrofa gira en torno a Dios, el Creador; la segunda, al Espíritu Santo; la tercera, al Dios trino; y el estribillo, a Jesucristo.
Niños, jóvenes, adultos: cada estrofa la interpretó un coro diferente. Y musicalmente abarca desde la estrofa uno, de sonido clásico, pasando por la estrofa dos, de carácter danzante, hasta la estrofa tres, de estilo africano, con una nueva versión musical del tema tradicional zulú “Siyahamba” —“Caminamos a la luz del Señor”.
Al final, la música habló por sí misma
Aunque el tiempo de ensayo volvió a ser escaso. Sin embargo, el director musical podía estar seguro de una cosa: que los coreutas e instrumentistas también dominarían rápidamente la composición especial de 2026. “Se mueven en la música como peces en el agua”.
Y eso tampoco pasó desapercibido en la gran final del Servicio Divino de Pentecostés. “¿No ha sido hermoso?”, agradeció el nuevo Apóstol Mayor Helge Mutschler.