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Desaparecido… y, sin embargo, en acción

abril 20, 2026

Autor: Andreas Rother

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No fue el Apóstol más influyente de Angola. Pero cuando nadie lo veía hizo florecer lo que se le había confiado: Fernando Muliata, que hoy habría cumplido 75 años.

Un hombre rico se va de viaje de negocios y reúne a sus empleados. A cada uno le da una cantidad diferente de dinero que debe administrar mientras tanto. A su regreso se hace el balance: ¿ha sacado cada uno el máximo partido de lo que recibió?

Claro, es la parábola de los talentos. Y su lema, como es sabido, dice: “Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré”. Esto describe un episodio decisivo en la vida de fe de aquel hombre que nació el 20 de abril de 1951 en Luchazes, provincia de Moxico (Angola). 

Fe a la sombra de la guerra

En medio de los estragos de la guerra, Fernando Muliata encuentra la fe. Desde 1961 se libra la guerra de guerrillas con la que Angola pretende liberarse del dominio colonial de Portugal. Y en diciembre de 1971, este refugiado recibe el Santo Bautismo en la región fronteriza con Zambia porque allí ya existen comunidades nuevoapostólicas.

A partir de 1975, los movimientos de liberación de diferentes ideologías se enfrentan entre sí. Ese mismo año, Muliata recibe el Sacramento del Sellamiento de manos del Apóstol Duncan B. Mfune, quien más tarde sería Apóstol de Distrito de Zambia. La guerra civil durará, con interrupciones, hasta 2002. Y la población sigue sufriendo.

Un Pastor para una Iglesia joven

A fines de 1984, Fernando Muliata regresa a Angola junto con otros refugiados. Allí también ya existen comunidades nuevoapostólicas. Y es que, aproximadamente un año y medio antes, habían llegado Apóstoles de Renania del Norte-Westfalia y habían iniciado su trabajo de edificación. Para ello, pudieron contar también con el apoyo de hermanos y hermanas de la fe procedentes de Zambia y Zaire (hoy República Democrática del Congo).

A fines de 1983, Angola contaba con tres comunidades; en 1984, ya eran más de dos docenas. Muliata se instala en la capital, Luanda, y se compromete con la comunidad local. En febrero de 1985 es ordenado Pastor. 

En plena zona de peligro

En medio de la guerra civil, en la provincia de Cuando Cubango se libran las mayores batallas del continente africano desde la Segunda Guerra Mundial. Tiene allí su cuartel general el movimiento rebelde. Y allí —cerca de su antigua patria— se encuentra el Pastor Mulatia.

Fue durante su tercer viaje misionero a la capital provincial, Menongue, según relata el posterior Apóstol de Distrito Armin Brinkmann en “Nuestra Familia”, número 22/2002: donde le dijeron a Fernando Muliata “que ya no podía volver. Durante tres años estuvo allí como prisionero”. Se lo dio por desaparecido.

Fiel en la clandestinidad

La situación del Pastor no se supo hasta que se pudo volver a viajar con seguridad por la región. “Allí había fundado todo un distrito en el que varios miles de creyentes esperaban el Santo Sellamiento”, se lee en su obituario oficial.

Fernando Muliata se pone al frente de este distrito como Anciano de Distrito a partir de abril de 1999. En noviembre de 2008 es ordenado Apóstol (foto superior, 2.º de la derecha). Sin embargo, su tiempo en este ministerio fue breve. En 2010 falleció tras una grave enfermedad. Y el Apóstol de Distrito Brinkmann escribió en su obituario: “El Apóstol Muliata fue un siervo de Dios muy creyente, trabajador y fiel como el oro”.

Fotos: Werner Ruppe / NAKI

abril 20, 2026

Autor: Andreas Rother

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