
“¡Mazel tov! – ¡Muchas felicidades!” gritan los invitados a la boda después de aplastar el novio un vaso con el pie derecho. La celebración puede empezar. Reflexiones sobre el Día Internacional de la Felicidad.
Los cristales rotos traen buena suerte, como dice el refrán. ¿Por qué? El rito nupcial judío nos da una pista: porque todo esfuerzo humano es frágil. Según la interpretación común de “Mazel tov”, la “buena gota de lo alto” no necesita una copa de vino. Donde Dios derrama su bendición, no hay horizontes.
La relevancia teológica de la felicidad es reconocible hasta cierto punto, dependiendo de cómo se entienda el término o se asocie a otros términos. “Felicidad” tiene que ver con un resultado exitoso. Ya no es solo “suerte”, sino éxito (fortuna). La palabra inglesa “happiness” procede del nórdico antiguo “hap”: afortunado, favorecido por la fortuna, que está en circunstancias ventajosas, próspero. Cuando una persona logra ser exitosa en algo, es feliz.
Bienaventurados…
En otros lugares se rompe la vajilla antes de una boda, pero ¿no es posible celebrar sin romper nada? ¿Por qué hay que romper algo para estar “entero”? ¿Por qué hablamos de felicidad en la desgracia? Para una persona creyente, es porque entra en juego Dios. Lo atacan a Él cuando un empeño fracasa, lo culpan cuando el propio destino proyecta su oscura sombra. Sin embargo, Dios es un Dios de felicidad, de finales felices. Las bienaventuranzas de Mateo 5 hablan de ello.
Estas citas describen las etapas de una peregrinación y son procesos de una vida exitosa. El texto griego dice “makarios”, que significa “felices, bienaventurados”. Las bienaventuranzas nos dicen: nosotros, los seres humanos, experimentamos la solidaridad de Dios y vivimos en, con y a través de su justicia. Una nueva actitud ante la vida conquista la idea del reino de Dios: una revalorización, Él, mi Dios, está presente, independiente de las circunstancias actuales de la vida y orientado hacia la salvación eterna. No es el Dios castigador el culpable del fracaso, sino el Dios amoroso el que salva de la desgracia, de la adversidad. Él es la puerta trasera trascendente en mi realidad.
Piensa en el futuro…
Por eso, desde una perspectiva teológica, la felicidad siempre se describe como una experiencia de trascendencia, como traspasar fronteras. En los momentos no felices brilla otro horizonte que supera la propia realidad. Por supuesto, tenemos que creerlo, incluso los psicólogos dejan claro que la fe hace feliz. Y aún más: asistir a un Servicio Divino hace feliz porque se siente la presencia de Dios. La alabanza, la oración, el cantar himnos, el poder contar con la gracia del Señor en la Santa Cena… todo ello potencia la felicidad en la vida cristiana cotidiana.
Consejeros de la felicidad
Sé agradecido (ejemplo: “Agradeced a Dios”) – Mantén el optimismo (ejemplo: “El optimismo es voluntad de futuro”, Dietrich Bonhoeffer) – No compares tu situación con la de los demás (ejemplo: “Los obreros de la viña”, Mateo 20:1-16) – Practica las relaciones sociales (ejemplo: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, Mateo 22:39) – Aprende a perdonar (ejemplo: “Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores”, Mateo 6:12) – Disfruta de los placeres de la vida (ejemplo: “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?” (Mateo 6:26).
No es un libro de cocina para la alcanzar felicidad. Son consejos bíblicos para una vida exitosa siguiendo a Jesús. Especialmente en nuestro ajetreado y estresante mundo, actualmente tan desafiante, nuestra fe nos ofrece tanto (!) consuelo en todas las amenazas y contratiempos; no tenemos que cuestionar nuestra felicidad. Nuestra felicidad en la adversidad es la crucifixión de Jesús y su resurrección. En este sentido: “¡Mazel tov!”.
Por el Día Internacional de la Felicidad
La ONU proclama el 20 de marzo de cada año el Día Internacional de la Felicidad, que debe ser aprovechado para programas de acción que conduzcan a un mayor grado de conexión y educación. La búsqueda de la felicidad no es un tema trivial, sino un leitmotiv que hay que tomarse en serio y que debe recordarnos la importancia de la felicidad y el bienestar como objetivo en la vida de las personas.
Según el Informe sobre la Felicidad en el Mundo, las personas más felices viven en Finlandia. ¿Por qué? Según este informe, esto está estrechamente relacionado con las confiables y amplias prestaciones sociales, un bajo índice de corrupción y una democracia que funciona bien.
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