El preludio de una fiesta de fe

Múnich/Zúrich. El Apóstol Mayor Jean-Luc Schneider ha abierto de forma oficial en Múnich el Día de la Iglesia Internacional (DII) como una fiesta del encuentro y pidiendo en oración que se pueda vivir la presencia de Dios. Decenas de miles de visitantes han vivido el preludio de esta gran primicia para la Iglesia Nueva Apostólica en el Estadio Olímpico.

«Me alegro mucho de poder vivir esta fiesta con vosotros» dijo el Apóstol Mayor Schneider. «Os deseo muchos encuentros bonitos.» De esta manera los hermanos en la fe experimentarán sus diferencias pero también sus similitudes y aumentará la comprensión mutua. Hubo una cosa que ha querido dejar claro: «Jean-Luc Schneider es sólo un hombre y sólo es un siervo de Dios.» comentaba el Apóstol Mayor cuando fue aclamado por la masa.

104 banderas de todo el mundo

El público en las gradas y en pista ya había calentado el ambiente, haciendo la ola, dando palmas y cantando, bastante antes del comienzo del evento. Entonces todo se volvió colorido al entrar las naciones en el Estadio Olímpico. Más de 100 abanderados dieron una vuelta por el estadio, divididos en dos grupos antes de que se elevara una gran bandera compuesta de las 104 sobre el escenario.

Los representantes de los continentes se presentaron con videos y actuaciones en directo. Los saludos de parte del presidente de la Iglesia y de los hermanos en la fe de todo el mundo fueron recibidos con fuertes aplausos y risas. Se mostró que, además de la fe, la Iglesia Nueva Apostólica tiene en todo el mundo otras cosas en común: la alegría múltiple en la música.

La música fue precisamente la tarjeta de visita que dieron los representantes de los continentes sobre el escenario: El cántico popular Zulu Mama del coro de hombres de Ciudad de Cabo recibió una ovación del público. Los oyentes también se mostraron entusiasmados y agradecidos por la orquesta de la iglesia regional del Sudeste de Asia.

Frank Heinke presentó sonidos australianos, interpretando All is one (Todo es uno), compuesto por él mismo, con un didgeridoo, con el apoyo rítmico de las palmas del público. El cántico de la comunidad tradicional Let us sing with joyful voice (Cantemos con voz alegre) fue interpretado al estilo boogie americano por el Big-Band del Día Europeo de la Juventud, que se dio a conocer en 2009. Europa fue representada por el quinteto de viento-metal de la joven filarmónica de la iglesia regional del Sur de Alemania, tocando la Marcha Príncipe de Dinamarca.

Palabras de bienvenida oficial

Doña Elisabeth Dieckmann, directora del grupo de trabajo Iglesias cristianas en Alemania (ACK por sus siglas alemanas), transmitió buenos deseos «de parte de todas las iglesias que conforman la ACK». Recibió un gran aplauso cuando se dirigió al público con la palabras «queridas hermanas y queridos hermanos». Don Christoph Hillenbrand, presidente del gobierno de la Alta Baviera, alabó el amplio programa como señal de una involucración ejemplar.

Durante todo el fin de semana el DII ofrecerá exposiciones, conciertos, interpretaciones, debates y presentaciones en el recinto Olímpico, desde Alemania, Europa y ultramar sobre los temas reflexión, preguntas de actualidad, vida en la comunidad, historia, música, ecumenismo y asistencia espiritual. El punto culminante es el servicio divino con el Apóstol Mayor Jean-Luc Schneider, que se transmitirá a todo el mundo vía satélite e internet.

«Dios está presente, está incomprensiblemente cerca dice el estribillo del cántico oficial del DII, que entonarán decenas de miles de personas al concluir este fin de semana.

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Andreas Rother
9.06.2014
DII , música