De predicador migrante a reformador

Su nombre es mucho menos conocido que el de los demás padres de la fe nuevoapostólica. Y sin embargo ejerció una considerable influencia en la Iglesia en formación: el Apóstol Friedrich Wilhelm Menkhoff falleció el 21 de junio hace 120 años – una retrospectiva.

¿Incienso? ¿Vestimenta con adornos para los ministerios? ¿Cantos litúrgicos de la comunidad? El que observa la forma actual tan sencilla de los Servicios Divinos en la Iglesia Nueva Apostólica, por lo general no sabe que esta estructura se retrotrae básicamente a un hombre. A fines del siglo XIX la joven comunidad todavía se orientaba en su precursora: la Comunidad Católica Apostólica.

Un nuevo orden para lo exterior

Fue el entonces Obispo Menkhoff, el que convenció al Apóstol Friedrich Wilhelm Schwarz para dejar la estructura litúrgica tradicional a favor de un Servicio Divino centrado en la prédica valiéndose sólo de recursos simples. Se prometió a partir de esto una mayor aceptación del envío apostólico que estaba impulsando el Apóstol Schwarz en los Países Bajos, que en esa época tenían una impronta calvinista. El futuro Apóstol Menkhoff era de la idea de que había que distinguir entre las ordenaciones de la Iglesia, que eran inquebrantables, y su forma exterior, que estaba sujeta a cambios.

Después de esta reforma acaecida en el año 1870 debían pasar todavía más de una o dos décadas hasta que estos cambios se impusiesen en la patria de la fe nuevoapostólica, en Alemania.

Actividad como predicador

Contrariamente a los demás Apóstoles, Friedrich Wilhelm Menkhoff no tenía sus raíces en la Confesión católica apostólica, sino en la evangélica: nació en 1826 como hijo de un herrero en Westfalia, Alemania y estudió en el centro de formación de Diáconos de Duisburg, siendo enviado a las provincias holandesas de Groningen, Frisia y Drenthe. Allí debía llevar al Evangelio a los obreros de origen alemán que en su mayoría trabajaban como cortadores de turba.

En 1860 acepta el cargo de Pastor en la comunidad evangélica libre en Ouderkerk/Amstel. En ? toma contacto con el Apóstol Schwarz y el "Apostlischen Zending" y después de un largo tiempo de prueba se deja sellar algunos años más tarde. Mientras tanto en el ministerio evangélico, Friedrich Wilhelm Menkhoff regresa poco después a su región de origen en Bielefeld.

Impulsos para la doctrina

Pero: un joven que para tristeza de su madre sólo pocas veces se dejaba convencer para concurrir a la Iglesia, comenzó a arder bajo la prédica de Menkhoff. Su nombre era Hermann Niehaus, el futuro Apóstol Mayor.

No sólo en su actividad espiritual y en la liturgia, sino también en la doctrina dejó el Apóstol Menkhoff sus huellas. Así en 1867 escribió el tratado "Fundamentos y Confesión de fe de la comunidad apostólica en Bielefeld. Una forma en la que puede festejarse la Santa Cena" y tradujo el "Libro para nuestro tiempo" de su colega, el Apóstol Schwarz.

Editor de la primera revista de la Iglesia

Su material literario todavía era citado por el Apóstol Mayor Bischoff: "Mucho de lo que escribió en su tiempo el Apóstol Menkhoff merece ser sacado del olvido", escribió en 1952 en "La Voz del Centinela". Por eso "me decidí publicar algunos tratados de su pluma, que son significativos también para nuestro tiempo actual".

Concretamente se trataba de colaboraciones del "Heraldo", la primera revista oficial de la Iglesia Nueva Apostólica, editada por el Apóstol Menkhoff a partir de 1884. Tuvo que dejar de trabajar en ella a comienzos de 1895 al quedar ciego. Y el mismo año se produjo la muerte de Friedrich Wilhelm Menkhoff, pero sus logros siguen repercutiendo hasta el día de hoy.

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Andreas Rother, Alfred Krempf
22.06.2015
Apostle, People/Personalities