Afrontamos con valor el último mes del año

“¿Cómo es Dios?”, preguntan los niños. Y su pregunta es válida. Encontrar una respuesta es más fácil de lo que se piensa: Preguntémosle a Jesucristo, Él sabe cómo es Dios. En el Servicio Divino del 2º Adviento este tema será objeto de las prédicas nuevoapostólicas.

Diciembre es tiempo de Adviento y los Servicios Divinos de este mes serán testigos de ello. El tema común de los domingos de diciembre es “El Señor que viene” y lleva a los creyentes al centro de la fe cristiana.

Reconocer a Dios en Cristo

“Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna”, dice 1 Juan 5:20. “Entendimiento – conocimiento”, dos palabras que nos hacen pensar. Quien quiera entender estas palabras necesita buenos puntos de referencia: Jesucristo vino a abrirles los ojos a los hombres sobre cómo es Dios. Así que quien quiera imaginarse a Dios, piense en Jesucristo. En Él se puede reconocer la naturaleza de Dios. Y Jesucristo ha mostrado claramente que Dios es amor.

Cristo viene

La prédica del 3º Adviento se caracteriza por una afirmación de Juan el Bautista que implica mucho: “El que viene después de mí, es antes de mí”. Al principio esto suena ilógico, de alguna manera ingenuo y, sin embargo, es tan fácil de entender: Juan se veía a sí mismo como quien le preparaba el camino al que siempre ha sido: ¡Jesús, el Verbo eterno, el Logos, el Hijo de Dios!

El tiempo de Adviento inspira especialmente a preguntarse sobre el sentido de la vida cristiana. Como seguidores de Cristo, los cristianos han sido llamados para preparar el camino para el Señor que viene. Prepararse para su retorno, haciendo crecer la confianza en Dios, así como el amor y la disposición a servir, es su meta más elevada. Para ellos, el Servicio Divino no es solo una oportunidad para generar alegría, paz y consuelo, sino que también es parte de un proceso de maduración espiritual. La comunidad nupcial debe desarrollarse.

Cristo está cerca

La prédica del 4º Adviento estará marcada por el regocijo. En Filipenses 4:4 Pablo se refiere a esta alegría intensa. En aquel momento, la Iglesia estaba en una situación de opresión. Las represalias externas, así como los conflictos internos causados por la aparición de falsos maestros, impulsaron al Apóstol a fortalecer a los cristianos con la idea de la alegría.

Este sigue siendo un mensaje importante en la actualidad. El regocijo del cristiano no debe depender de determinados estados de ánimo o de las circunstancias de la vida. ¡Que la mayor alegría de la Iglesia que espera sea la alegría del Adviento! Adviento significa: Cristo viene pronto y está cerca, en la Iglesia y en la vida cotidiana.

Cristo alumbra

En Navidad los cristianos de todo el mundo celebran el nacimiento de Jesús. Para algunos es invierno, para otros, verano. Algunos viven en la abundancia, otros no tienen recursos. Algunos están rodeados por una gran familia, mientras que otros no tienen a nadie. Pero la alegría de la Navidad es para todos igual porque se basa en una fe común: Dios es amor. Envió a su Hijo a la tierra para salvarnos. Con Él vino a este mundo la “luz verdadera” que ha alumbrado nuestra vida desde entonces.

Jesucristo ha demostrado que Dios sin excepción ama a todos los seres humanos. Incluso aquellos que la sociedad ignora, desprecia o hasta rechaza. Se ocupa de los pobres, las viudas, los niños, las mujeres, los forasteros, los malhechores.

Los cristianos solo sacan una conclusión de esto: ellos también quieren ser una luz para los demás. “¡Vosotros, cristianos, sed una luz en este mundo!”.

Fe en las pruebas

Finalmente, las velas de Navidad se vuelven a apagar. Lo que queda es la alegría de la cercanía de Dios más allá de todas las festividades. Incluso en tiempos de aflicción Él estará cerca. El Apóstol Mayor comenta: “Este año, eventos que nadie podría haber previsto han cambiado fundamentalmente la vida de muchos de nosotros. Pero Dios no cambió. Su amor hacia nosotros es el mismo, su plan de salvación sigue inalterablemente su curso. El retorno del Señor no se cancela ni se pospone”.

Con esta perspectiva y una firma confianza en Dios, empezamos con valor el nuevo año.



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Peter Johanning
1.12.2020
servicio Divino