Color del sitio web:

world.today

Más que un “sí” y un “amén” 

junio 11, 2026

Autor: Andreas Rother

Imprimir
Escúchalo

Cualquiera puede orar. Pero una oración en el Servicio Divino es más que una conversación personal con Dios. ¿En qué se diferencia de la oración privada? Las respuestas las da un módulo de nac.academy. 

«Señor, bendícenos”. Estas palabras se pronuncian en cada Servicio Divino. Pero quien las analiza más de cerca descubre que las oraciones en el Servicio Divino tienen una función especial. Unen a la comunidad y dirigen la mirada de todos hacia Dios. De eso trata precisamente el módulo de aprendizaje en línea “Oraciones en el Servicio Divino”. 

La unidad didáctica dura unos 20 minutos y muestra cómo unas palabras familiares pueden convertirse en una oración conjunta consciente. Se basa en afirmaciones bíblicas, contextos litúrgicos y consejos prácticos para el día a día del Servicio Divino. 

No sobre Dios, sino con Dios  

La diferencia parece sencilla, pero es fundamental: mientras que en la prédica se habla de Dios, en la oración se habla con Dios. 

Con ello cambia también el papel del portador de ministerio. No habla como maestro o predicador, sino que se presenta ante Dios como representante de la comunidad. Por eso, la atención no debe centrarse en quien ora, sino en aquel a quien va dirigida la oración. 

El módulo de nac.academy recuerda las palabras de Jesús en el Sermón del Monte: las oraciones no son un escenario para la autoexpresión ni una competición por las formulaciones más bellas. 

Tres oraciones, tres funciones 

Un Servicio Divino incluye varias oraciones, y cada una tiene su propio enfoque. 

  • La oración inicial lleva a la comunidad de la vida cotidiana a la presencia de Dios. Crea un espacio para la adoración, el agradecimiento y la reflexión. Los creyentes se presentan juntos ante Dios y se preparan para su palabra. 
  • La oración del sacrificio dirige la mirada hacia el festejo de la Santa Cena. El agradecimiento por la fidelidad de Dios se une a la petición por el obrar del Espíritu Santo y por recibir dignamente el Sacramento. 
  • Por último, en la oración final se recogen las experiencias del Servicio Divino y se llevan a la vida cotidiana. El agradecimiento, la intercesión y la petición por el acompañamiento de Dios ocupan un lugar central. 

Más no significa necesariamente mejor 

Quien ora mucho no ora automáticamente mejor. Esto también forma parte de los mensajes centrales del módulo. Las oraciones en el Servicio Divino deben ser concisas, facilitando a la comunidad prestar atención. No deben ser ni una segunda prédica ni un intento de explicar algo a Dios.  

Lo decisivo no es la longitud, sino la intensidad espiritual. En este sentido, se aplica lo siguiente: las tres oraciones persiguen objetivos diferentes y, por lo tanto, su estructura debe ser diferente. 

Dios está presente 

Al final, todo se reduce a una idea: la oración debe ayudar a hacer tangible la presencia de Dios. A ello contribuyen no solo las palabras, sino también la actitud interior y la preparación de los portadores de ministerio. 

Quien ora, conduce a la comunidad ante Dios. Y precisamente por eso merece la pena prestar especial atención también a esta parte del Servicio Divino. 

nac.academy es el portal de formación continua de la Iglesia Nueva Apostólica Internacional. Allí se pueden encontrar cursos sobre temas como la asistencia espiritual, la prédica o la interpretación de ministerio. El ofrecimiento está abierto a todas las personas interesadas y puede utilizarse en cualquier momento y lugar. 

Foto: Hendrik – stock.adobe.com

junio 11, 2026

Autor: Andreas Rother

Imprimir

Otras series