Repetir siempre ayuda, las frases hechas generan cercanía y el altar simboliza la autoridad… ¿o no? El módulo “La prédica” de nac.academy termina con los esquemas de pensamiento preestablecidos.
¿Verdadero o falso? “La palabra predicada en el Servicio Divino está al mismo nivel que la palabra perfecta de Dios”. O bien: “Los oyentes también deben poner su parte para percibir a la prédica como algo más que una mera expresión humana”.
“Las repeticiones frecuentes dentro de una prédica ayudan al oyente a interiorizar el mensaje”. Y: “El uso de modismos nuevoapostólicos ayuda a la comunidad a identificarse con la prédica”. Así como: “La posición elevada del que predica detrás del altar subraya su posición superior dentro de la comunidad”. ¿Verdadero o falso?
Conocimientos evaluados para portadores de ministerio y personas interesadas
Preguntas como estas forman parte de los dos cuestionarios del módulo “La prédica” en nac.academy, el portal de formación continua de la Iglesia Nueva Apostólica Internacional. El ofrecimiento de aprendizaje en línea está disponible en más de diez idiomas y es accesible para cualquier persona interesada.
Los contenidos se estructuran en unidades que pueden completarse en unos 30 a 75 minutos. En este caso, se calcula que se tarda poco menos de una hora. Los textos, los audios, los videos y las autoevaluaciones facilitan el aprendizaje. Todos los materiales han sido revisados y aprobados por la dirección de la Iglesia.
Escuchar, reflexionar, comparar experiencias
La unidad didáctica sobre la prédica comienza con una autorreflexión. Se trata de las siguientes preguntas: ¿Qué significa la prédica para mí? ¿Qué cuatro características asocio a prédicas que me resultaron especialmente atractivas? ¿Qué cuatro características asocio a prédicas que no me han llamado la atención en absoluto?
Para ello, los participantes deben tomar sus propias notas y luego compararlas con el video que reproduce afirmaciones de hermanos y hermanas en la fe de distintos rincones del mundo. Una vez preparados de esta manera, se pasa al meollo del asunto.
Palabras propias en lugar de una mera reproducción
¿Cómo se define realmente la prédica? ¿Cuál es su objetivo? ¿Y cómo funciona, en términos generales? Las respuestas las proporcionan, en primer lugar, los capítulos del Catecismo, antes de continuar con un breve repaso al libro de liturgia: pues la prédica es solo un elemento —aunque central— dentro del marco uniforme y vinculante a nivel mundial, que se extiende desde la introducción trinitaria hasta la bendición final.
A continuación, se analizan en profundidad los Pensamientos Guía, con una indicación clara: este recurso no ofrece una prédica ya elaborada, sino únicamente reflexiones e ideas para la preparación personal. La mera reproducción de los Pensamientos Guía no es lo que los que asisten al Servicio Divino pueden esperar de una prédica libre.
Bien preparados, abiertos al Espíritu Santo
El papel de la persona, el lenguaje, los gestos y las expresiones faciales, los ejemplos y las experiencias: así dicen los subtítulos de la parte principal de la unidad didáctica. A ello se suman lo que se debe y lo que no se debe hacer por parte de los portadores de ministerio con respecto a otros portadores de ministerio, con respecto a la sociedad o con respecto a la comunidad.
Cierran el módulo las preguntas frecuentes. Entre ellas también se incluyen reflexiones críticas como, por ejemplo: Se insiste una y otra vez en lo importante que es la preparación de la prédica. Sin embargo, ¿cuándo actúa entonces el Espíritu Santo?
Y la respuesta —en extractos—: el Espíritu Santo actúa tanto en la preparación como en el altar. Se trata de concederle el espacio adecuado. Precisamente por eso es necesaria una preparación intensiva de la prédica. Porque así se tiene también la seguridad necesaria para reaccionar durante la prédica a nuevos impulsos.