¿Cómo vive una comunidad en plena zona rural? El Apóstol Mayor quiere comprobarlo con sus propios ojos, encuentra una sencilla iglesia… y una comunidad que deja huellas en su corazón.
¿Cómo les va a las pequeñas comunidades en plena zona rural? Eso es lo que el Apóstol Mayor Helge Mutschler quiso comprobar in situ durante su último viaje a la República Democrática del Congo.
“El viaje fue toda una aventura”, relata en su circular a los Apóstoles sobre el trayecto entre la localidad rural de Demba y la capital provincial, Kananga. El todoterreno se atascó en varias ocasiones.
En Sapo-Sapo, el Apóstol Mayor y sus acompañantes hicieron una parada intermedia. A un lado de la carretera ya esperaban cinco portadores de ministerio de la comunidad local: el dirigente y dos Pastores. Juntos se dirigieron al edificio de la iglesia.
Paredes de ramas, techo de ramitas y bancos de troncos: así se presentaba la pequeña iglesia. El máximo dirigente de la Iglesia quiso asegurarse de todo: ¿Biblia? Sí, la hay. ¿Pensamientos Guía? Sí, los tenemos. Y luego revisaron juntos el libro de la comunidad.
“Llevado de forma ejemplar”, elogia el Apóstol Mayor en una entrevista con nac.today y sonríe: “Y medio pueblo nos estaba observando”. Se muestra impresionado por la fe y la dedicación con las que los portadores de ministerio de Sapo-Sapo desempeñan su servicio. La visita relámpago concluyó con una oración conjunta.